El concreto antibacteriano inhibe el crecimiento de colonias de bacterias tanto en la superficie como en el interior de las estructuras de concreto; esta propiedad lo hace apto para ser aplicado en la construcción de:

• Hospitales
• Restaurantes
• Cocinas
• Albercas
• Gimnasios
• Granjas avícolas o porcícolas
• Establos
• Rastros
• Bodegas de almacenamiento de alimentos para consumo humano o animal
• Abrevaderos para ganado
• Canales de conducción de agua